Preguntas frecuentes
No. SSH, RDP y VNC usan los servicios que tu sistema ya trae. Nunca instalamos un agente residente en tu máquina.
Se guarda cifrada y ninguna API de lectura la devuelve en claro. Las claves gestionadas son aún mejores: instalas la clave pública una vez, la revocas con un clic y ya no necesitamos tu contraseña en absoluto.
Sí. La redirección de puertos expone servicios que solo escuchan en 127.0.0.1; para llegar directamente a una red privada hace falta el puente local.
No indefinidamente. Las máquinas inactivas se suspenden por tiempo y puedes fijar un tope de gasto mensual que las detiene automáticamente. Ambos límites son configurables.
Las operaciones peligrosas necesitan tu visto bueno. El backend clasifica los comandos por riesgo; los irreversibles quedan a la espera de tu confirmación y caducan a los 30 minutos. Quién usó tu cómputo y cuándo aparece en la página de autorizaciones.
¿Algo más?
La documentación entra en más detalle, o simplemente arranca una máquina y pruébalo: al apagarla se detiene el contador.